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14:38h. domingo, 20 de junio de 2021

¿Por qué no nos sacrificamos todos, en la medida de nuestras capacidades, para sacar al país de bancarrota en la que se encuentra?

Ni las balas de Duque ni las piedras de Petro

La recién fallecida reforma tributaria que provocó la renuncia del Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla buscaba recaudar 25 billones de pesos. Ayer, el recién nombrado ministro José Manuel Restrepo, propone otra reforma con una nueva meta de 14 billones. En lugar de gravar hasta los huevos de las personas más humildes y trabajadoras del país en medio de la crisis económica y sanitaria más severa de los últimos tiempos ¿por qué no nos sacrificamos todos, en la medida de nuestras capacidades, para sacar al país de bancarrota en la que se encuentra?

Fernando Merchán Ramos
Fernando Merchán Ramos

NI LAS BALAS DE DUQUE NI LAS PIEDRAS DE PETRO

Mi propuesta es muy simple. Según el último censo electoral somos cerca de 38 millones de ciudadanos habilitados para votar en Colombia. Asumamos que la mitad vive en la pobreza y no puede aportar absolutamente nada. Si cada uno de los otros 19 millones aportara por lo menos 20.000 pesos, esto recaudaría unos 400.000 millones de pesos.

Ahora, según datos de Confecámaras, en Colombia hay registradas cerca de 400.000 empresas. De estas, el 82%, es decir unas 325.000 son microempresas que tienen entre 1 y 3 empleados. Si cada una de estas empresas aportara 200.000 pesos, se recaudarían 65.000 millones más.  También hay unas 50.000 pequeñas empresas que componen el 12.5% de las registradas y que tienen entre 4 y 10 empleados. Si estas aportaran 500.000 pesos cada una, se conseguirían 25.000 millones adicionales. Por otra parte, existen casi 20.000 medianas empresas con más de 10 y menos de 50 empleados, estas equivalen al 5% de las que cuentan con registro. Si les pedimos a estas que aporten 5.000.000 de pesos cada una, sumaríamos 100.000 millones para nuestra #DonatónSinDuqueNiPetro.  Para finalizar con las empresas, propongo que las más grandes deben aportar más. Esto no solo es justo sino lógico. En el país hay alrededor de 5.000 grandes empresas es decir el 1.3% del total de los registros, su número de empleados puede variar considerablemente entre 50 y 3.000 (Grupo Éxito, Organización Terpel, Grupo Argos, Nutresa). Si estas aportaran 100 millones cada una, se agregaría medio billón de pesos más a la donatón.    

Hasta aquí, con los tributos voluntarios de las personas naturales que puedan y de las empresas formalmente constituidas en el país, recaudaríamos cerca de 1.1 billones de pesos. 

Por otro lado, según el último perfil migratorio de nuestro país realizado en conjunto entre el DANE,  Migración Colombia y el Ministerio de Relaciones exteriores, más de 6 millones de colombianos actualmente viven por fuera de nuestro territorio. Estoy convencido que con una convocatoria asertiva e inteligente y teniendo en cuenta la devaluación del peso, si logramos convencer a esos connacionales para que cada uno aporte 100 USD (casi 400.000 pesos), podríamos recaudar la no despreciable suma de casi 2.5 billones más.  

Aprovechando aún más la devaluación del peso frente a casi todas las monedas extranjeras, podríamos con diplomacia, pero sin pena, “pasarle el sombrero” a las grandes economías del mundo.  Con una buena gestión, me atrevo a pronosticar que un país como el Reino Unido le podría aportar a nuestra causa unos 2 billones de pesos que al cambio de hoy son menos de 400 millones de libras esterlina. Si algunos países poderosos de la Unión Europea como Alemania, España y Francia aportaran individualmente 1 billón de pesos, es decir un poco más de 200 millones de euros por país, en nuestro fondo común tendríamos ya cerca de 8,6 billones de pesos para salvar a Colombia.

Tampoco dudo que, con una buena gestión y mediación internacional, países asiáticos que históricamente han sido aliados de Colombia, nos den una mano en esta difícil situación. Sí por ejemplo, Japón y China aportaran 1 y 2 billones de pesos respectivamente, podríamos hablar de 11.6 billones, lo que nos acercaría mucho a la nueva meta planteada por el recién nombrado ministro de hacienda

¿Nos falta algún país por pasarle el sombrero? ¡Por supuesto! Sí los Estados Unidos de América aplicaran el viejo y conocido adagio “a friend in need is a friend indeed” – un amigo en necesidad, es un amigo de verdad -  y decidieran meterse la mano al dril aportándonos los otros 2.4 billones de pesos que harían falta, unos 780 millones de dólares, esto nos ayudaría a completar los 14 billones de los que habla el ministro Restrepo.

Como el ejemplo debe empezar por casa, mi aporte económico a esta causa será donar los 881.937,64 pesos que me quedan en mis cuentas de Bancolombia. Ojalá, y esto lo digo con un poco de humor, mis conocidos del colectivo Anonymous sepan cuidar mis datos bancarios para que no caigan en las manos equivocadas…

Para la compleja misión de articular esta propuesta, respetuosamente me gustaría postular una terna de lujo compuesta por personas a quienes conozco muy de cerca y a quienes puedo llamar mis amigos y amigos de la democracia colombiana. En primer lugar, al Excelentísimo señor Embajador del Reino Unido en Colombia Colin Martin- Raynolds CMG, quien con su sensibilidad social y diplomacia podría mediar con sus pares de los países que he propuesto como donantes. En segundo lugar, a la doctora Claudia López Hernández, Alcaldesa de Bogotá, quien con su inteligencia y energía estoy seguro le aportará valor a esta fórmula que propongo. Por último, como vocero del gobierno y su partido, considero que el apoyo del actual Ministro de Cultura, el economista Pedro Felipe Buitrago, podría ser invaluable en aras de viabilizar financieramente estas ideas y diseñar los mejores canales de recaudos.

Dejo pues a consideración de los colombianos, de la terna postulada y de la comunidad internacional, esta propuesta que no es un paquete más de impuestos como lo propone el nuevo ministro de hacienda, sino un pacto por la recuperación económica del país que, a su vez, sería un pacto en favor de la vida y en contra de la polarización a la que actualmente nos tienen sometidos las Balas de Duque y las Piedras de Petro.

 

Director ONG Adelante Colombia

Fernando Merchán Ramos

Mayo 5 de 2021