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22:21h. Sábado, 18 de Noviembre de 2017

SE APROVECHAN DE LA NECESIDAD DE LA GENTE

Cuidado con los ´tramitadores de créditos´ puede ser víctima de estafa

La abogada María Azucena Pinto, entró al local, y con su aura negra, y su mala energía, tumbó la vitrina de las gafas deportivas que se exhibían en ella. No movió un dedo, pero aparatosamente el vidrio de 10 milímetros de grosor, y dos metros de ancho por dos de alto, cayó al piso como presagio y advirtiendo lo que iba a pasar a partir de ese momento......

´´Yo le tramito créditos hasta de 50 millones de pesos, no importa que esté reportado en DATACRÉDITO o CIFIN´´ me dijo la abogada cuando la abordé luego que mi cuñado me dijera que andaba rondando en todos los locales ofreciendo sus servicios. El hermano de mi esposa, tiene una pequeña óptica en frente de la Iglesia Lourdes en Bogotá. Comparte el negocio con mi hija, quien presta los servicios de fotografía. Yo tengo un pequeño rinconcito allí, que opera como mi oficina para escribir mis artículos, y hacer mis labores periodísticas. Y fue por eso que me interesaron los ´servicios´ que ofrecía la abogada. Con el colega Eccehomo Cetina habíamos hecho hace unos años una crónica en Séptimo Día donde denunciábamos a unos ´falsos tramitadores´ como ella, que ofrecían ´préstamos inmediatos´ estafando a la gente. Yo fui el hilo conductor y la nota tuvo mucho éxito. Se me ocurrió entonces que podía desenmascarar a la abogada María Azucena Pinto y por eso me hice pasar como ´comerciante necesitado´.

Mirándola con cara de ternero degollado e inflando su ego le pregunté ´´ Doctora, yo tengo un excelente DATACREDITO y CIFIN, muy buen comportamiento crediticio, pero siempre me quedo en el analista de segunda firma no sé por qué´´ Ella, con ojos de buitre que ve su presa para devorarla me contestó ´´Don Giovanni, yo le saco los 50 millones y le cobro el cinco por ciento, o sea dos millones quinientos, me da millón doscientos cincuenta ya, que son para el analista, y el resto cuando se apruebe el préstamo´´. De inmediato le pedí su número celular y le dije que la contactaba. Regresé al local de mi cuñado y le dije: ´´Yo sé que la vieja se va a robar la plata pero necesito hacer la crónica´´

A partir de ese momento, y luego de girarle un cheque de mi cuenta de BanCoomeva, (del cual tengo copia), empezó el viacrucis. Me llevó a cuatro bancos donde supuestamente conocía a los asesores, y pese a la supuesta ayuda de ella, y los supuestos contactos de ella adentro de esas entidades, me pidieron más papeles que los que me exigirían haciendo los trámites por mi cuenta, además, por tantas consultas me bloquearon en las centrales de riesgo. Y cumpliendo a cabalidad la frase del Chapulin Colorado, ´´lo sospeché desde un principio´´, el crédito nunca salió y nunca me devolvió la plata.

En los dos meses que transcurrieron en ese ir y venir de banco en banco, la abogada me pidió a diario plata prestada para buses, taxis, almuerzos y para radicar memoriales, incluso un domingo apareció en mi apartamento a las 7 de la mañana para que le facilitara veinticinco mil pesos para un libro para la hija que ´estudiaba´ Antropología en la Universidad de los Andes.

En sesenta días que ´compartimos´ esperando que salieran los ´préstamos inmediatos´ que ella ofrecía, supuestamente me contó su vida, que era separada, que el marido había estado preso por desfalcar a la DIAN, que ella lo había abandonado por que era ´honesta´ y que solo ´trabajaba´, (debió decir estafaba), para pagar los doce millones de pesos que valía el semestre de la hija en esa prestigiosa universidad. Que cuando me saliera el ´préstamo inmediato´ ella me ´asesoraba´ para invertir la plata y que me la triplicaría.

Vísperas a que la abogada desapareciera con mi plata, me había pedido prestados un millón doscientos mil pesos más para un ´negocio en la DIAN´ que pagaba hasta millón quinientos por el favor, pero mi vocación periodística no daba para perder tanta plata, y aunque estuve a punto de prestárselos, afortunadamente me arrepentí a último momento.

Confieso que muchas veces, en esos sesenta días que transcurrieron para que ella me tramitara el ´préstamo inmediato´, que nunca salió, llegué a creer en ella, y pensé que su tartamudez no era de nacimiento sino de timidez.

Yo solo necesitaba documentar nuestras citas para tener pruebas al denunciarla penalmente, y como soporte a mi trabajo periodístico, por eso tuve que aguantarla a la brava esos dos meses.

Cuando ya desapareció como alma que deja el diablo, y luego que todos los bancos donde ella tenía ´contactos´ me negaran el ´préstamo inmediato´, la llamé a su celular y su fijo y nunca más contestó. Solo me envió un mensaje como respuesta a mi advertencia de divulgar su estafa y desprestigiarla en los medios, en la Universidad donde estudiaba su hija y en el Consejo Superior de la Judicatura: ´´Usted es un bobo, yo ya no estoy en Bogotá y mi hija no estudia allá en esa universidad´´.

Iba a publicar este artículo en el blog que tengo en el periódico más importante de Colombia, pero la abogada´, ´tramitadora de préstamos inmediatos´, los cuales nunca aprueban, pasó de ser estafadora a víctima, y llamó a mi jefe advirtiéndole que ella ´me llevaba un caso´, que solo pretendía ´hacerme un favor´, y que yo la iba a desprestigiar ´injustamente´. Para evitar problemas en el diario donde escribo, decidí no publicar esta cuartilla allí, y preferí hacerlo en este periódico digital de excelente divulgación, y como un ciudadano cualquiera, eso sí, después de ofrecer esta historia a una emisora de radio y un noticiero de tv, quienes la compraron, y ya tienen las pruebas necesarias y documentadas de todo lo que prometió esta abogada estafadora, además de la copia del cheque que le giré de mi cuenta bancaria de BanCoomeva, y declaraciones de testigos que presenciaron o escucharon lo acá narrado.

Publicamos este caso para que no le pase a nadie más. Tengan cuidado amigos comerciantes, ella se llama María Azucena Pinto, es medio metro, tartamuda, mona teñida, supuestamente abogada, con experiencia, según ella, de veinte años en el sector público, (quien sabe cuánto estafó allí), y ofrece ´préstamos inmediatos´ en bancos, los cuales nunca aprueban, jura y muerde tierra diciendo que no importa que los ´clientes´ estén reportados o no, que solo necesita fotocopia de la cédula ampliada al ciento cincuenta, que ella les hace un perfil, junto con los analistas que son sus ´contactos´ en los bancos, que su hija estudia antropología en los Andes, que se separó del esposo porque él desfalcó a la DIAN y que ella es ´honesta´, que ella tiene un apartamento en la treinta y dos con séptima y que les puede invertir la plata que les presten en los bancos para triplicarla.

Saben una cosa amigos lectores, lo chistoso es que si de pronto sale el préstamo, y no por ayuda de ella sino porque usted tiene todo en regla, ella va a decir que fue por gestión de sus ´contactos´ en las entidades de crédito y que le va a ayudar a multiplicar esa plata. Obviamente cuando usted se la entregue jamás la volverá a ver, ni a ella ni a su dinero.

Esa abogada tramitadora de ´préstamos inmediatos´ que nunca aprueban, le pedirá a usted, (durante esos sesenta días que debe esperar para que no le salga el crédito), plata prestada para buses, taxis, almuerzos y radicar memoriales, incluso un domingo aparecerá en su apartamento a las 7 de la mañana para que usted le facilite veinticinco mil pesos para un libro para la hija que ´estudia´ Antropología en la Universidad de los Andes.

Ya entablamos la denuncia penal, y la reportamos en el Consejo Superior de la Judicatura, un medio de radio y uno de tv divulgará la historia, además de este prestigioso periódico digital, y mientras tanto, la tartamuda abogada, estará cautivando un ´comerciante necesitado´ prometiéndole ´préstamos inmediatos´ que después de sesenta días nunca les aprobarán.

giovanniagudelomancera

periodista

Tarjeta Profesional #8356 Expedida por el Ministerio de Educación Nacional

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